Ante cualquier situación de esterilidad o de infertilidad es muy importante realizar un diagnóstico preciso de los factores responsables del problema.
El conocimiento de estos factores permitirá a los especialistas ofrecer el tratamiento más adecuado y eficaz, así como también el pronóstico más ajustado a la situación particular de cada pareja.
Las patologías encontradas en los estudios realizados a la pareja por los diferentes especialistas pueden proporcionar indicios o evidencias de las causas que provocan la esterilidad. Estas causas pueden ser de origen exclusivamente femenino (40% de los casos), masculino (40% de los casos) o residir de una forma mixta en ambos miembros de la pareja (20% de los casos). Sin embargo, en un 15% de las parejas no se encuentra ninguna causa aparente que justifique la esterilidad, es decir, que se trata de problemas difícilmente detectables o imposibles de identificar con los recursos diagnósticos disponibles hoy en día. Afortunadamente, cada vez son menos los casos de esterilidad de origen desconocido.
De las alteraciones patológicas detectadas, algunas de ellas suponen inequívocamente una incapacidad de producir gestación (como por ejemplo una obstrucción tubárica bilateral o una azoospermia). Otras veces las anomalías encontradas no son tan graves y sólo disminuyen la eficiencia reproductiva.
Las causas pueden ser de origen exclusivamente femenino, masculino o residir de forma mixta en ambos miembros de la pareja.
Afortunadamente, cada vez son menos los casos de esterilidad de origen desconocido.