Aquellos trastornos o procesos que disminuyan la dotación de ovocitos en los ovarios, su maduración o su ovulación, reducirán la fertilidad de la mujer. También aquellos factores que disminuyan la calidad ovular tendrán el mismo efecto.
Edad
La edad condiciona en gran medida la fertilidad de la mujer.
En nacer, la mujer ya cuenta con la dotación total de ovocitos en sus ovarios, sin posibilidad de generar nuevos. Estos ovocitos se irán consumiendo a lo largo de su vida, de manera que, a los 50 años, el 80% de las mujeres han agotado su reserva ovárica, hecho que da paso a la menopausia. Sin embargo, unos 10 o 15 años antes de la menopausia ya empieza una reducción notable del número de ovocitos en los ovarios y de su calidad (aumenta la frecuencia y cantidad de anomalías cromosómicas presentes en los ovocitos, que, en caso de ser fecundado, dan lugar a embriones con baja capacidad de implantación y/o elevada tasa de aborto). Eso provoca una progresiva y acelerada reducción natural de la capacidad reproductiva de la mujer, aunque conserve ciclos menstruales con ovulaciones regulares.
La valoración de la reserva ovárica de la mujer proporcionará una información muy importante para caracterizar su futuro reproductivo y sus posibilidades de gestación. Esta valoración se puede realizar de forma orientativa mediante una ecografía y un estudio del perfil hormonal.
Fallo ovárico primario.
Son todas estas patologías en que los ovarios no manifiestan ningún crecimiento o maduración de ovocitos. Este trastorno está frecuentemente asociado a una alteración numérica o estructural del cariotipo, como p.ej.: síndrome de Turner, de Swyer o de Savage.
La caracterización de este tipo de anomalía se lleva a cabo principalmente a través del estudio del cariotipo y del perfil hormonal. La ecografía y la laparoscopia aportan también información importante.
Fallo ovárico prematuro
Se define como el fallo ovárico antes de los 40 años. Esta situación puede estar causada por trastornos hereditarios, alteraciones enzimáticas, factores infecciosos, autoinmunes o procesos como la endometriosis, que consumen importantes cantidades de tejido ovárico inicialmente sano.
También la quimioterapia, la radiación, la cirugía sobre los ovarios o incluso el tabaquismo pueden provocar un fallo ovárico prematuro y consecuentemente una menopausia precoz.
Anovulación
Cuando en un ovario no se produce la liberación del ovocito hacia las trompas, no existe posibilidad de gestación natural. Generalmente, este fenómeno nombrado anovulación se produce porque la mujer presenta alteraciones de los niveles de hormonas ováricas (estradiol, progesterona), de hipotálamo e hipófisis (GnRH, FSH, LH; Prolactina, etc.) o de la tiroides (TSH). Otras causas pueden ser una escasa reserva de ovocitos en los ovarios o la presencia de endometriosis en los ovarios.
Uno de los trastornos más comunes que puede provocar anovulación es el llamado ovario poliquístico.
La existencia de ovulación se determina con una analítica en sangre de Progesterona.
La determinación del factor o factores causantes de la anovulación y su caracterización requieren básicamente estudios de perfil hormonal y ecográficos.
El ovario poliquístico
Esta patología es la responsable de la mayoría de casos de esterilidad por anovulación.
Las mujeres con ovarios poliquísticos tienen en común la presencia en los ovarios de numerosos folículos y, a menudo, también una alteración de los niveles relativos de las hormonas FSH y LH. Asimismo, pueden asociarse niveles elevados de hormonas andrógenas y también anomalías del metabolismo de la glucosa y la insulina.
Esta patología engloba una amplia gama de manifestaciones, que van desde la mujer con menstruaciones regulares y apariencia física normal, hasta las formas más graves que cursan con ausencia de menstruación, ovarios aumentados de tamaño, hirsutismo, acné y obesidad. Cuando la mujer con ovarios poliquísticos presenta alguna de estas manifestaciones clínicas asociadas, hablamos de Síndrome de Ovario Poliquístico.
Su diagnóstico es ecográfico y a través del estudio del perfil hormonal.
Endometriosis
La endometriosis es la presencia de tejido endometrial (capa que recubre el interior del útero) fuera de la cavidad uterina en forma de implantes que pueden desarrollarse y llegar a formar quistes.
La afectación de los ovarios por la endometriosis puede comportar un deterioro y pérdida de tejido ovárico sano, y por lo tanto, una disminución de la reserva de ovocitos. También puede quedar afectada la capacidad ovulatoria y la calidad de los ovocitos. La endometriosis puede ser progresiva y llegar a dañar la totalidad de la masa ovárica.
Aunque existe un diagnóstico ecográfico de la endometriosis, el diagnóstico de certeza se realiza por laparoscopia, la cual nos permite la observación directa y la extirpación de los pequeños implantes y de los quistes endometriósicos. La valoración de los líquidos foliculares en el curso de la Fecundación In Vitro también puede confirmar su presencia.
Anomalías de los ovocitos
Anomalías genéticas o cromosómicas y defectos estructurales o funcionales de los ovocitos pueden ser también los causantes de esterilidad o infertilidad.
Algunas mujeres portadoras de alteraciones cromosómicas no manifiestan ninguna afectación de su salud ni ningún signo anómalo externo aparente. A pesar de tener la función ovárica conservada, muchos de los ovocitos que producen son incapaces de generar un embrión sano.
En ocasiones, también pueden existir defectos estructurales, bioquímicos o funcionales de los ovocitos que reducen su capacidad de ser fecundados o de desarrollar embriones, sin posibilidad de que sean detectados.
El cariotipo permite la detección y caracterización de alteraciones cromosómicas de los progenitores. En una Fecundación In Vitro se puede visualizar el aspecto de los ovocitos, su interacción con los espermatozoides (fecundación), así como también el desarrollo de los embriones generados. El Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP) asociado a una FIV permite detectar determinadas anomalías cromosómicas o genéticas en los embriones.
La normalidad anatómica del útero puede estudiarse mediante la ecografía, la histerosalpingografía, la laparoscopia y la histeroscopia.
En ocasiones, también pueden existir defectos estructurales, bioquímicos o funcionales de los ovocitos que reducen su capacidad de ser fecundados.