Se define como:
Oligozoospermia: la presencia de una baja concentración de espermatozoides en el semen. Normalmente es debida a una escasa fabricación de espermatozoides en los testículos, aunque no son infrecuentes los casos originados por obstrucciones parciales de los conductos.
Astenozoospermia: la baja movilidad progresiva espermática. Puede ser de origen testicular, de origen epididimario (los espermatozoides adquieren la movilidad en el epidídimo), puede estar provocada por la acción de componentes químicos, infecciosos o inmunológicos presentes en el líquido seminal o por defectos genéticos que afectan la ultraestructura de los espermatozoides.
Teratozoospermia: el bajo porcentaje de espermatozoides con morfología normal. Es de origen mayoritariamente testicular o citogenético y se presenta raramente aislada.
Es muy frecuente que estas alteraciones se presenten asociadas, de manera que se observan astenoteratozoospermias, oligoastenozoospermias, etc. De hecho, la oligoastenoteratozoospermia constituye el diagnóstico seminológico más frecuente en el hombre estéril.
Según la gravedad de la alteración se verá más o menos afectada la capacidad del semen de fecundar y dar lugar a una gestación espontánea.
Causas que pueden producir oligo-asteno-teratozoospermia:
Fallo testicular
La mayoría de oligozoospermias están causadas por una baja capacidad de los testículos para producir espermatozoides (espermatogénesis alterada).
Se conocen algunos agentes que pueden lesionar el epitelio germinal testicular y hacer disminuir su capacidad de producción de espermatozoides: orquitis, traumatismo, cirugía inguinal, criptorquidias, quimioterapia, radiación, etc. Otras veces la presencia de alteraciones cromosómicas o genéticas en el hombre puede producir el mal funcionamiento testicular, pero en la mayoría de casos no se ha asociado ninguna causa que justifique el fallo testicular.
La determinación de los niveles de hormona FSH e Inhibina B en sangre puede confirmar la existencia de una disfunción testicular. Cuando la analítica hormonal no orienta el diagnóstico, la realización de una biopsia testicular permite establecer el diagnóstico y determinar la magnitud de la disfunción y la posibilidad de tratamiento farmacológico. Valores elevados de FSH son diagnóstico de error testicular irreversible. En estos casos no existe posibilidad de mejora farmacológica de la calidad seminal, y el tratamiento que ofrece mayores posibilidades es la reproducción asistida.
Varicocele
Es la presencia de varices en las venas próximas a los testículos. Se puede presentar en diferentes grados: leve, moderado o alto. Un posible efecto térmico o tóxico de las varices puede ser el responsable de la disminución de la movilidad y concentración espermática. La influencia del varicocele como factor productor de esterilidad es controvertida y probablemente varía mucho de unos casos a otros.
Inflamación o infección
Las infecciones testiculares, prostáticas, de las vesículas seminales o de los conductos, aunque sean asintomáticas, pueden disminuir la calidad seminal y afectar la concentración o movilidad espermática. Las fases crónicas y agudas pueden detectarse, caracterizarse y tratarse.
Factor inmunológico
En algunos casos, el cuerpo reconoce a los espermatozoides como agentes extraños y crea anticuerpos antiespermáticos que se unen a ellos a fin de que sean interceptados por el sistema inmunitario. Éste hecho puede dar lugar a fenómenos de autoaglutinación y reducir la movilidad de los espermatozoides, además de ocasionar alteraciones de la superficie espermática que podrían dificultar la fecundación del ovocito.
Factor endocrino
Algunos trastornos hormonales (como el hipogonadismo hipogonadotropo entre otros) disminuyen la capacidad de fabricación de espermatozoides del testículo. En estos casos, un tratamiento farmacológico adecuado que consiga recuperar unos valores hormonales normales, restablecerá también el buen funcionamiento de los testículos y su producción normal de espermatozoides.
Obstrucción parcial
La obstrucción de una de las vías seminales comporta que el semen contenga únicamente los espermatozoides producidos por uno de los testículos.
A partir de los 35 años, la fertilidad femenina disminuye sensiblemente.
Las causas masculinas de esterilidad están sobre todo relacionadas con la baja calidad del semen.