La dificultad para conseguir una gestación es un hecho que resulta cada vez más frecuente entre la población en edad fértil.
Se entiende por esterilidad la imposibilidad de conseguir un embarazo.
En cambio, la infertilidad se define como la incapacidad de mantener y finalizar un embarazo, una vez éste se ha producido. Se trata de parejas que abortan repetidamente o no llegan a tener gestaciones viables. El término aborto repetido se usa para designar dos o más abortos consecutivos.
Se considera que una pareja tendría que acudir a un especialista a consultar un problema de esterilidad si no consigue una gestación después de mantener relaciones sexuales regulares durante un año (sobre todo en los días previos a la ovulación, por ser éstos los días fértiles) sin el uso de métodos anticonceptivos. Sin embargo, puede ser recomendable reducir este periodo de tiempos en aquellos casos en los que la mujer tiene más de 35 años.
En nuestro país, la esterilidad afecta aproximadamente a un 15% de las parejas en edad fértil, y parece que su incidencia está en aumento. Este incremento podría ser debido a factores como la demora en la toma de decisión de buscar descendencia en las mujeres, una disminución de la calidad seminal, etc.
Con respecto al origen de la esterilidad, se considera que un 40% de los casos es por causa de origen masculino, un 40% de origen femenino y el 20% restante se deben a un problema mixto.
A partir de los 35 años, la fertilidad femenina disminuye sensiblemente.
Se entiende por esterilidad la imposibilidad de conseguir un embarazo.